Conéctate a cualquier equipo con un ID de nueve dígitos y una contraseña. Sin abrir puertos, sin configurar nada, cifrado de extremo a extremo.
Pensado desde cero para la latencia y para funcionar en cualquier red, sin tocar el router.
Captura, códec por hardware y vídeo por datagramas. Se siente como estar delante del equipo.
La sesión va cifrada entre los dos equipos. Ni el servidor ni nadie por el camino puede leerla.
Un ID de nueve dígitos y a conectar. Nada de abrir puertos ni configurar el router.
Un núcleo común en Rust. macOS ya disponible; Windows, Android e iOS en camino.
Sin cuentas, sin instalar servicios raros, sin tocar ajustes de red.
Cada equipo recibe al instante su ID de nueve dígitos y una contraseña de sesión.
Dicta o envía el ID y la contraseña a quien vaya a conectar. Nada más.
Se abre un camino directo entre los dos equipos y empiezas a controlar.
Gratis y sin cuenta. Elige tu sistema.